¿De dónde viene esta búsqueda…, esta necesidad de resolver los misterios de la vida?, cuando la más simple de las preguntas no tiene respuesta... ¿Porqué estamos acá?, ¿Qué es el alma?, ¿Por que soñamos?... Quizás estaríamos mejor sin saber, sin indagar, ni anhelar nada...
Pero esa no es la naturaleza humana, no es el corazón humano. Eso no es por lo que estamos aquí. Aún así seguimos esforzándonos por hacer una diferencia para cambiar el mundo, para soñar con la esperanza.
Nunca sabremos con seguridad a quien conoceremos a lo largo del camino, quién de entre todo este mundo de extraños sostendrá nuestra mano, tocará nuestro corazón y compartirá el dolor de intentarlo.
Soñamos con esperanza, soñamos con cambios, de fuego..., de amor..., de muerte... Y cuando sucede, el sueño se vuelve realidad. Y la respuesta a esta pregunta, a esta necesidad de resolver los misterios de la vida, finalmente aparece, como la brillante luz de un nuevo amanecer.
Tanta lucha por alcanzar un significado, un propósito..., y al final, lo encontramos solo en uno mismo. Nuestra experiencia compartida de lo fantástico y lo mundano, la simple necesidad humana de encontrar un parentesco para conectar, y para saber en nuestros corazones..., que no estamos solos.
sábado, 19 de enero de 2008
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