martes, 26 de agosto de 2008



Dear prudence let me see your smile...
Dear prudence see the sunny like a little child...
The clouds will be a daisy chain so let me see you smile again dear prudence...
Won't you let me see you smile?

The sun is up... the sky is blue... it's beautiful... and so are you...

dear prudence

Won't you come out to play?

De Kinsey a su esposa...



- Alguna vez te conté de los Mbara?
-No. No que me acuerde.
- Son una tribu milenaria de África Oriental. Ellos creen que los árboles son... hombres imperfectos.... que lamentan eternamente su prisión por... las raíces que no lo dejan moverse. Pero yo nunca he visto un árbol descontento. Mira este, la manera en que sus raíces agarran el piso. Yo creo que realmente lo ama.

De Kinsey a su esposa...

As daylight broke, I saw the earth...


Love - devotion / Feeling - emotion



No tengas miedo por ser débil.
No seas tampoco orgulloso por ser fuerte.
Solo mira dentro de tu corazón mi amigo...
Ese será el regreso a ti mismo... el regreso a la inocencia.

Si deseas, comienza a reír
Si debes, comienza a llorar
Sé tu mismo, no te escondas
Cree solo en el destino
No te preocupes por lo que la gente diga
Solo sigue tu propio camino
No te rindas y aprovecha tu suerte para regresar a la inocencia

Ese no es el principio del fin...

Ese es el regreso a ti mismo, el regreso a la inocencia...

jueves, 21 de agosto de 2008

Arte...


Es reconfortante lo que el arte logra despertar.
Hace un tiempo fui al curso de historia del arte y, habiendo olvidado mis anteojos, siendo tarde y tratándose de imágenes proyectadas, el brillo con el que aparecían las diapositivas no me dejaba definir los contornos de los cuadros que se mostraban. Era un poco desesperante, porque tratándose del período realista donde los pintores reflejaban objetivamente la realidad, era indispensable poder ver bien las obras y así apreciarlas mejor. Muy similar a una fotografía, no existían trazos idealizados ni demasiadas expresiones del alma, sin duda era necesario usar anteojos, por lo menos en mi caso.
Pero lo sorprendente estaba por llegar, la profesora empezó a trazar diferencias entre las épocas del realismo y el impresionismo y, sin previo aviso, el ruido del aparato proyectó ¨Parc Monceau¨ de Monet.., y me quedé congelado, con una sonrisa tan grande como la ¨pequeña¨ boca que tengo. Estaba en presencia de un recuerdo tan vívido, estaba mirando un sueño recurrente, sin anteojos estaba habitando de nuevo la casa de mi abuela, de chico, mirando por la ventana y sentir nuevamente el perfume de sus jazmines, de navidades y fiestas de fin de año. Me sentí tan sano, me sentí tan vivo en ese momento, una ola de calor me vino a la cabeza, ese tipo de sensación que inexplicablemente empieza a pasar fotos, sonidos, voces, era tremendo..., y esos trucos que ofrece la cabeza me dejan sin palabras.
El impresionismo no se caracterizaba por la perfección del trazo en las obras, mas si por la luz que lograban plasmar estos artistas, los rayos del sol pasando a través de las ramas, las sombras, la profundidad, no podía creer lo que veía. Cuando uno tiene ese tipo de sensaciones muchas veces dura solo un instante, un átimo o segundo, pero no, miraba y seguía estando ahí, pude vivir de nuevo ese perfume particular que queda en el toallón luego de secarse al sol, pude recordar el olor de esos veranos, estando cerca del club, de la pileta, de montones de amigos de los cuales hasta había olvidado ya sus caras, y hasta esa sensación de caminar descalzo en las lajas calientes.
Lo incongruente de todo esto, para mí, fue que estaba viviendo nuevamente un tiempo pasado, cuando en realidad no me gusta mucho pensar en estas cosas, pero era totalmente involuntario, sin siquiera deseado ni esperarlo… lo cual se disfruta doblemente…


sábado, 2 de agosto de 2008

Piaf...

Entrevista a Edith Piaf mientras tejía, sentada en la playa…

Si diera un consejo a una mujer, ¿cual sería?
Que ame.
y a una joven?
Que ame.
y a una niña?
Que ame.
¿Para quien teje?
Para aquel que quiera usar mi sweater…



Non Je Ne Regrette Rien

No, nada de nada, no, no lamento nada. Ni el bien que me han hecho, ni el mal, todo eso me da igual. No, nada de nada, no, no lamento nada. Esta todo pagado, barrido, olvidado, me importa un bledo el pasado. Con mis recuerdos he encendido el fuego, mis penas, mis gozos, ya no los necesito. Barridos los amores y sus temblores, barridos para siempre, vuelvo a empezar de cero. No, nada de nada, no, no lamento nada. Ni el bien que me han hecho, ni el mal, todo eso me da igual. No, nada de nada, no, no lamento nada. Pues mi vida, mis alegrías, hoy..., empiezan contigo.