- ¿Qué te pasó en el brazo?- Volvía a la estación. Un día normal, una vida normal. Un chofer de un vehículo se durmió manejando, era un tipo normal, con hijos, esposa, trabajando doble turno.
El conductor del auto al cual le dió se llamaba Harold Loyd. Como la estrella de cine, pero no tiene parentesco. Murió instantáneamente. Pero su hija de 12 años, viajaba a su lado. En realidad casi no la conocí, pero no olvido su cara. Sarah.
El camión, incrustó nuestros autos y nos empujó al río.
El metal se vuelve algo flexible a esas velocidades.
Nos resbalamos y comienza a entrar el agua. Soy policía, ya sabía que todos estábamos muertos, sólo que faltaban unos minutos para darnos cuenta.
Un Robot NS4 vio el accidente y se tiró al agua, me gritó que yo estaba en peligro.
¡Sálvala, salva a la nena!, grité, pero no lo hizo. Me salvó a mi.
- El cerebro de un robot es distinto. Debe haber leído los signos vitales y calculó que...
- Lo hizo..., yo era la elección correcta. Calculó que tenía un 45% de posibilidad de sobrevivir. Sarah sólo tenía un 11%, pero ella era el bebé de alguien. 11% es más que suficiente. Un ser humano hubiera dado cuenta de eso. Un robot es sólo luces y trabajo por horas. Por lo tanto si tu quieres, confía en este...
Vamos.

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